A continuación, te mostramos 5 claves simples que marcan la diferencia en el día a día.

1. Manejo progresivo: acelerá y frená con suavidad

El mayor consumo de nafta o diésel ocurre cuando el motor tiene que romper la inercia para mover el auto desde cero.

  • El hábito: Salí de los semáforos de forma gradual, sin pisar el acelerador a fondo. De nada sirve acelerar bruscamente si tenés que frenar en la siguiente esquina.
  • El truco: Mantené distancia con el vehículo de adelante para anticipar las frenadas. Si ves un semáforo en rojo a lo lejos, soltá el acelerador antes y dejá que el auto avance por inercia; esto corta la inyección de combustible.

2. Uso correcto de las marchas (cambios)

Manejar «enroscado» o pasar las marchas a destiempo es una de las principales causas de sobreconsumo.

  • En autos nafteros: Realizá los cambios entre las 2.000 y 2.500 RPM.
  • En autos diésel: Pasá de marcha entre las 1.500 y 2.000 RPM.
  • Manejar en marchas altas (4ª o 5ª) a velocidades constantes sin forzar el motor reduce significativamente las revoluciones y el gasto.

3. Controlá la presión de los neumáticos (mínimo una vez al mes)

Rodar con las cubiertas desinfladas genera mayor resistencia contra el asfalto, lo que obliga al motor a hacer un esfuerzo extra.

  • El impacto: Un neumático con solo un 20% menos de presión de la recomendada puede aumentar el consumo de combustible hasta un 4% y acelerar el desgaste de la cubierta.
  • Recomendación: Verificá la presión en frío según los valores que indica el manual de tu vehículo o la etiqueta en el marco de la puerta del conductor.

4. Evitá el ralentí prolongado (motor encendido sin avanzar)

Estar con el auto en marcha sin moverse consume entre 0,5 y 1 litro de combustible por hora, además de generar desgaste innecesario en el motor.

  • Si te vas a detener a esperar a alguien o te enganchás en un corte de tránsito prolongado por más de un minuto, apagá el motor.
  • Tampoco es necesario «calentar» el auto en marcha durante varios minutos antes de salir: los motores modernos solo necesitan unos segundos para lubricarse; lo ideal es comenzar a marchar despacio.

5. Uso inteligente del aire acondicionado y las ventanillas

El compresor del aire acondicionado se alimenta directamente del motor y puede sumar entre un 10% y un 15% extra de consumo.

  • En ciudad: A velocidades bajas (menos de 60 km/h), conviene circular con las ventanillas bajas para ventilar el habitáculo.
  • En avenidas o ruta: Superando los 70 km/h, bajarlas genera turbulencia y resistencia aerodinámica que frena el auto. En ese caso, es más eficiente cerrar todo y encender el aire acondicionado a una temperatura moderada (alrededor de 24 °C).

Tip extra de Córdoba Motor: Limpiá el baúl. Cargar con peso innecesario (herramientas que no usás, objetos guardados «por las dudas») suma kilogramos al vehículo que el motor tiene que arrastrar en cada salida.

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