Tan
solo
seis
episodios
y
ya
hemos
dicho
adiós
a ‘The
Regime‘,
la
interesante
miniserie
de
HBO
protagonizada
por
Kate
Winslet
como
la
dictadora
de
un
pequeño
país
en
el
centro
de
Europa.
Un
final
que
ha
puesto
patas
arriba
el
panorama
político
del
país
pero
que
terminaba
con
una
nota
agradable
para
la
protagonista.
Por
cierto,
a
partir
de
aquí,
spoilers.
El
episodio
comenzaba
con
Elena
Vernham
(Kate
Winslet)
y
Herbert
Zubak
(Matthias
Schoenaerts)
huyendo
del
palacio
cuando
los
insurgentes
se
hacen
con
él.
Comienza
así
una
fuga
en
la
que
cuando
todo
parece
estar
perdido
aparece
un
gran
giro.
Caída
y
auge
Arrancada
de
la
mano
de
los
insurgentes,
la
lleva
a
una
habitación
de
lujo
con
una
oferta
suculenta
sobre
la
mesa:
si
hace
un
trato
con
el
gobierno
de
Estados
Unidos
y
las
empresas
de
extracción
de
cobalto,
podrá
volver
al
poder.
Un
giro
de
regreso
al
poder
que,
en
palabras
del
creador
y
showrunner
de ‘The
Regime’,
Will
Tracy,
“Ha
pasado
muchas
veces
antes”
con
“líderes
sobreviviendo
golpes
de
estado,
depuestos
de
la
manera
más
humillante
y
volviendo
rugiendo”
a
lo
más
alto.
Una
oferta
que
decide
aceptar
y,
así,
el
epílogo
del
episodio
nos
muestra
a
Elena
dando
un
discurso
en
el
9º
día
de
la
victoria.
“Mi
conclusión
pude
ser
que
ella
es
alguien
que,
en
el
transcurso
de
la
serie,
se
ha
convencido
a
sí
misma
de
que
puede
cambiar
y
ha
cambiado,
o
al
menos
intenta
contarse
a
sí
misma
una
nueva
historia.
Pero
al
final,
creo
que
es
probablemente
demasiado
tarde
para
ella
para
cambiar
y
debido
a
lo
difíci
que
será
estar
bajo
la
autoridad
de
alguien,
sería
fácil
verla
de
nuevo
en
sus
viejos
hábitos
si
eso
le
significa
su
supervivencia
y
estar
en
su
zona
de
confort,
lo
que
es
una
jaula
dorada.
Pero
quizás
ella
era
una
rara
ave
del
paraíso
alimentada
para
vivir
en
una
jaula
dorada
y
ese
es
su
destino.”
Por
otro
lado,
la
última
revelación
del
episodio
tras
ese
resurgir
en
el
poder
de
la
líder
nos
lleva
a
la
cripta.
Quien
la
ocupa
es
nada
menos
que
Zubak,
al
que
tuvo
que
sacrificar
para
poder
volver
al
poder.
Al
igual
que
su
padre,
el
embalsamado
cadáver
sirve
de
terapia
(más
positiva,
eso
sí),
de
espacio
para
la
verdad,
para
la
canciller.
Así
lo
describe
Tracy:
“Necesita
alguien
ahí
abajo
que
de
verdad
la
conozca.
Al
final,
puede
estar
muerto,
pero
estas
dos
personas
se
conocen
realmente.
Papá
ya
no
está
y
ahora,
de
alguna
manera,
está
esta
figura
más
sana
para
ser
la
voz
en
su
cabeza,
quien
va
a
hacerle
sentir
gran
culpa.
Puede
que
no
reconozca
la
culpa
a
nadie
más.
De
hecho,
públicamente,
probablemente
le
diga
a
la
gente
que ‘Herbert
Zubak
fue
un
mal
actor
en
mi
administración
que
intentó
arruinarme’.
Pero
Elena
y
Herbert
saben
la
verdad,
y
probablemente
saldrá
ahí
abajo,
en
el
mausoleo.”
Algo
que,
probablemente,
no
seguiremos
viendo.
Y
es
que
si
bien
Kate
Winslet
sí
que
deja
la
puerta
abierta
a
la
posibilidad
de
seguir
explorando
su
personaje
en
más
entregas,
Will
Tracy
confirma
que
no
tiene
planes
para
la
temporada
2,
ya
que
su
idea
era
simplemente
explorar
los
tejemanejes
políticos
y
guerra
civil.
A
pesar
de
eso,
reconoce
que
puede
estar
bien
explorar
el
gobierno
de
Elena
bajo
la
influencia
de
este
gobierno
en
la
sombra.
En
Espinof:














