Una
de
las
atracciones
que
Walt
Disney
tenía
más
claro
que
quería
instaurar
en
Disneyland
era
Rivers
of
America.
O
lo
que
es
lo
mismo,
un
río
artificial
que
rodea
la
isla
de
Tom
Sawyer
y
que
se
inauguró
en
1955.
Por
el
camino
puedes
encontrar
diferentes
cosas:
una
tribu
india,
animales
animatrónicos,
vistas…
Puede
que
no
sea
el
Dragon
Khan,
pero
en
los
años
50
es
lo
que
había.
La
atracción
continúa
abierta
hoy
en
día
e
incluso
tiene
versiones
en
Disneyland
París
y
Hong
Kong.
¡Ah!
Y
al
principio
se
hacía
en
balsa
de
madera
de
remos,
pero
poco
después
por
fin
crearon
el
primer
barquito
que
surcara
sus
peligrosas
aguas.
No,
no
es
una
broma
ni
una
manera
de
hablar.
La
muerte
acecha
en
Disney
Aunque
el
agua
de
Rivers
of
America
está
calmada
siempre,
no
es
baladí
llamar
a
la
atracción “peligrosa”.
Al
fin
y
al
cabo,
una
persona
murió
allí…
Aunque
fuera
cometiendo
una
travesura.
Pero
antes,
para
que
os
hagáis
una
idea
de
lo
grande
que
es
este
río,
basta
con
decir
que
la
premiere
mundial
de
Piratas
del
Caribe
se
hizo
en
sus
aguas,
con
una
pantalla
de
27
metros
construida
solo
para
ello
y
cientos
de
famosos
viendo
el
estreno.
En
1973,
no
había
tanto
ambiente
festivo
en
Disneyland.
Concretamente,
el
20
de
junio
de
1973
se
marcó
en
las
páginas
negras
de
los
parques
Disney,
cuando
dos
hermanos,
de
10
y
18
años
respectivamente,
se
quedaron
escondidos
en
la
Isla
de
Tom
Sawyer
una
vez
pasada
la
hora
de
cierre
y
decidieron
salir
de
allí
nadando.
El
problema
es
que
el
pequeño
no
sabía
nadar,
y
el
mayor
tuvo
que
llevarle
en
su
espalda.
No
aguantó
todo
el
camino
y
acabó
ahogándose,
mientras
que
el
niño,
nadando
a
lo
perrito,
consiguió
mantenerse
a
flote
hasta
que
fue
salvado
por
un
operador.
Probablemente
nunca
le
volvió
a
apetecer
ver
una
película
de
Disney.

Disney
No
es
el
único
muchacho
de
18
años
que
murió
en
la
atracción:
el
4
de
junio
de
1983,
un
adolescente
que
había
robado
un
bote
salvavidas
de
la
Isla
de
Tom
Sawyer
trató
de
pilotarlo,
solo
para
acabar
ahogado.
¡Al
menos
llevamos
más
de
40
años
sin
muertes
en
los
Ríos
de
América!