‘El bueno, el feo y el malo’ completó la Trilogía del Dólar de Sergio Leone y es la mejor del género según la comunidad de SensaCine

A sus 96 años recién cumplidos Clint Eastwood es una auténtica leyenda viva de Hollywood, con más de 70 años dedicados a la industria cinematográfica tanto delante como detrás de las cámaras. Aunque durante muchos años compaginó su trabajo como director y actor, casi siempre dirigiéndose a sí mismo, hace tiempo que el veterano cineasta ha estado más volcado en su papel detrás de las cámaras, siendo su última película hasta la fecha Jurado Nº2 de 2024, que dirigió a los 94 años.

Antes de empezar a trabajar como director de cine en su primera película Escalofrío en la noche en 1971, Eastwood llevó a cabo movimientos muy inteligentes que le consolidaron como intérprete y como una auténtica estrella de Hollywood. A finales de los años 50 Clint Eastwood comenzó a hacerse un hombre gracias a la serie de televisión Cuero crudo, pero en los años 60 el director estuvo muy fino a la hora de apostar por un subgénero que ahora conocemos como ‘spaguetti western’ de la mano del director italiano Sergio Leone. Una forma de hacer cine que ahora es pura historia de la industria, pero que entonces era un riesgo que tuvieron que asumir con excelentes resultados.

Tal y como reconocería Eastwood, al principio estuvo dudoso en aceptar, pero acabó viéndose seducido por Por un puñado de dólares, la primera película original de la Trilogía del dólar de Sergio Leone, compuesta por las también imprescindibles La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo, en la que el actor encarnaría al legendario hombre sin nombre. Una de ellas es el mejor wéstern de la historia según los lectores de SensaCine.

En la icónica película de 1964 Eastwood interpretaba a un forastero anónimo que, tras verse envuelto en una guerra de pandillas, se lanzaba de cabeza a una batalla por la vida o la muerte. Un wéstern que no sólo es un clásico sigue siendo venerado seis décadas después, sino que resultó especialmente innovadora en su momento.

Asimismo, tras ella llegarían otros grandes trabajos del director Sergio Leone que consagraron al spaghetti western como un gran subgénero y que incluso quisieron ser imitados en Hollywood.

La conocida como la Trilogía del Dólar sería completada por dos largometrajes: La muerte tenía un precio en 1965 y El bueno, el feo y el malo en 1966, que le dieron a actor principal Clint Eastwood su empujón definitivo para convertirse en una estrella. La mayor parte de las tres películas se rodó en España.

En 1964, Clint Eastwood quedó impactado en su primer rodaje en España: “Fuera de plano veías gente jugando al frisbee o contando chistes”

La última de ellas es, además, el mejor wéstern de la historia del cine según los lectores de SensaCine, que le otorgan 4,4 de 5 estrellas posibles a la tercera cinta El bueno, el feo y el malo. En el segundo y el tercer lugar, otras dos grandes películas: Django desencadenado de Quentin Tarantino y Sin Perdón, dirigida y protagonizada por Clint Eastwood, que ganaría con ella su primer Oscar a Mejor director y Mejor película.