
Indiana
Jones
se
enfrentó
a
su
enemigo
más
difícil
de
vencer:
los
brazos
del
reparto
entrando
en
mitad
de
una
escena
Sean
Connery
tenía
solo
doce
años
más
que
Harrison
Ford
y,
además,
había
abandonado
el
mundo
de
las
franquicias
después
de
ser
James
Bond.
Dicho
de
otra
manera:
no
tenía
ninguna
intención
de
aparecer
en
Indiana
Jones
y
la
última
cruzada.
Sin
embargo,
después
de
leerse
el
guion,
no
pudo
resistirse
a
interpretar
a
su
personaje,
que
empezó
a
remodelar
y
para
el
que
dio
unas
cuantas
notas
que
acabaron
dentro
del
guion.
Para
Connery,
la
gracia
era
que
todo
lo
que
hubiera
hecho
Indy,
él
lo
hubiera
hecho
ya
antes
y
mejor…
¡Incluyendo
acostarse
con
Elsa!
Acertó
de
pleno,
por
supuesto.
Indiana
Jones
y
el
brazo
del
miembro
del
equipo
Después
del
relativo
fracaso
de
crítica
de
Indiana
Jones
y
el
templo
maldito,
Steven
Spielberg
quería
terminar
la
trilogía
solo
para
cumplir
con
el
trato
que
había
hecho
con
George
Lucas.
De
hecho,
llegó
a
rechazar
Big
y
Rain
Man
para
centrarse
en
esta
entrega,
a
la
que
quería
devolver
el
estilo
luminoso
y
aventurero
de
En
busca
del
arca
perdida.
Hubo
muchísimos
dimes
y
diretes
hasta
que,
al
final,
llegaron
a
la
conclusión
de
que
la
mejor
manera
de
decir
adiós
al
personaje
era
con
su
padre
y
buscando
el
Santo
Grial.
Sin
embargo,
en
esta
búsqueda
incesante
era
inevitable
que
se
les
colara
algo
inesperado.
Concretamente,
en
el
minuto
1:02:40
podrás
ver,
mientras
Indy
se
monta
en
uno
de
los
botes
después
de
escapar
del
Castillo
Brunwald,
un
brazo
vestido
de
negro
que
impedía,
básicamente,
que
el
bote
saliera
del
puerto.
Hay
que
tener
muchísimo
ojo
para
verlo,
pero
estar,
está
ahí.

Disney

Disney
Mereció
la
pena
que
Spielberg
rechazara
proyectos,
porque
Indiana
Jones
y
la
última
cruzada
fue
la
película
más
vista
de
1989
y
le
dio
la
idea
a
Lucas
de
hacer
Las
aventuras
del
Joven
Indiana
Jones,
basándose
en
el
prólogo
de
la
película.
La
serie
duró
28
episodios
y
4
películas
y,
aunque
no
está
en
ningún
servicio
de
streaming,
todos
soñamos
con
que
algún
día
se
le
de
la
importancia
que
realmente
tiene.
¡Al
fin
y
al
cabo,
no
volvimos
a
ver
a
Indy
hasta
2008!













