

David
Benioff
y
D.B.
Weiss
tenían
otras
ideas
para
el
final
de
la
serie,
pero
HBO
no
quiso
llevarlas
a
cabo
En
el
año
2019,
millones
de
espectadores
se
sentaron
frente
a
sus
televisores
y
teléfonos
móviles
esperando
el
ansiado
final
de
Juego
de
Tronos.
Cuando
el
episodio
terminó,
las
redes
sociales
se
llenaron
de
críticas
y
comentarios
negativos
que
querían
ver
el
mundo
arder.
Los
fans
de
la
serie
no
quedaron
nada
contentos
con
la
resolución
de
sus
queridos
personajes,
algo
que
tuvo
mucho
que
ver
con
que
George
R.R.
Martin
no
publicase
el
final
real
de
sus
libros
para
concluir
de
manera
oficial
Canción
de
Hielo
y
Fuego.
Los
más
afectados
por
la
emisión
de
este
episodio
y
todas
las
temporadas
anteriores
fueron
David
Benioff
y
D.B.
Weiss,
los
showrunners
de
la
serie.
El
20
de
mayo
de
2019,
un
día
después
de
que
todo
acabase,
Disney
anunció
que
prescindía
de
ellos
para
dirigir
una
nueva
película
de
Star
Wars
y
ambos
se
disculparon
diciendo
que
tenían
demasiado
trabajo
entre
manos
para
unirse
a
la
franquicia
galáctica.
¿Casualidad?
Nadie
lo
tiene
muy
claro.
El
final
de
la
exitosa
serie
de
HBO
podría
haber
sido
muy
distinto
si
la
compañía
hubiese
dado
luz
verde
a
las
ideas
que
ambos
showrunners
presentaron.
No
sabemos
si
Daenerys
Targaryen
(Emilia
Clarke)
hubiese
gobernando
el
Trono
de
Hierro
junto
a
Jon
Snow
(Kit
Harington),
pero
lo
que
sí
sabemos
es
que
el
formato
en
el
que
se
hubiese
proyectado
el
desenlace
habría
sido
muy
distinto.
Pese
a
ser
una
serie
creada
para
emitirse
en
televisión,
Benioff
y
Weiss
querían
acabar
por
todo
lo
alto
y
convertir
las
dos
últimas
temporadas
de
Juego
de
Tronos
en
una
trilogía
de
películas
que
llegaría
a
las
salas
de
cine.
De
este
modo,
en
vez
de
rodar
13
episodios
con
una
duración
entre
40
y
90
minutos,
la
ficción
habría
contado
con
tres
películas
que,
de
durar
tres
horas
cada
una,
se
habría
resuelto
en
muchas
menos
horas
de
lo
que
fue
en
realidad.
Los
directivos
del
estudio
decidieron
desechar
esta
idea,
pues
recordaron
tanto
a
los
showrunners
como
a
George
R.R.
Martin
que
HBO
se
dedica
a
crear
contenido
exclusivo
para
televisión
y
no
para
la
gran
pantalla.
El
desenlace
de
la
serie
fue
uno
de
los
más
vistos
en
televisión,
por
lo
que
la
compañía
tomó
la
decisión
correcta
para
su
servicio
de
streaming
y
sus
datos
de
audiencia,
aunque
nunca
sabremos
qué
impacto
habría
tenido
la
serie
en
la
taquilla
mundial
cinematográfica.
Otra
propuesta
que
fue
descartada,
esta
vez
por
Benioff
y
Weiss,
fue
la
idea
de
rodar
la
serie
en
formato
vertical.
Los
episodios
serían
creados
para
disfrutarse
directamente
en
un
teléfono
móvil
y
su
duración
sería
acortada,
disponiendo
así
de
más
episodios
y
alargando
el
final
aún
más
si
cabe.
Siempre
quedará
la
duda
de
si
Bran
Stark
(Isaac
Hempstead-Wright)
fue
elegido
como
Rey
de
los
Seis
Reinos
desde
el
comienzo,
pero
ahora
sabemos
que
podríamos
haber
vivido
una
experiencia
muy
distinta
si
HBO
lo
hubiese
permitido.













